Antonio Noblejas

Por Antonio Noblejas

Director general de EDEM Escuela de Empresarios

Octubre 2018

La digitalización ya es una realidad que nos rodea en nuestro día a día: se trata de fenómeno que ha revolucionado la economía y que no solo ha llegado para quedarse, sino que cada vez va a ocupar un espacio más importante en las empresas.

Por esta razón, y tras oír las necesidades de las empresas de nuestro entorno al respecto, EDEM ha diseñado de la mano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunitat Valenciana El ABC de la Transformación Digital, nuevo programa que arranca el próximo 8 de noviembre.

Se trata de un curso único de formación directiva que tiene el objetivo de liderar la digitalización para lograr procesos más óptimos, más flexibles, con empresas más inteligentes y con una mayor adaptabilidad a las necesidades del cliente. El programa proporcionará una visión global de la llamada cuarta revolución industrial y de la economía conectada a través de la exposición de empresas que han liderado procesos de transformación digital como Faurecia, Grupo Pascual o Royo Group, entre otras. El curso será clausurado por Rosa García, presidenta y consejera delegada de Siemens España.

La transformación digital está modificando todos los procesos de una empresa de la mano de los avances tecnológicos y del sinfín de datos que se generan y que se pueden monitorizar y aprovechar para mejorar su eficiencia y productividad. Se trata de una nueva ola que, ante un escenario cada vez más global, se tragará a las empresas si estas no se suben a ella.

La cuarta revolución industrial no discrimina: afecta a todos los sectores de la economía por igual, aunque tiene una incidencia directa y evidente en el ámbito donde más cambios puede realizar, el industrial. La reducción de costes que se había logrado gracias a la deslocalización, ahora se está obteniendo gracias a la optimización de procesos a través de la digitalización, con evidentes mejoras para la eficiencia.  

Aquí entran conceptos algo difusos y difíciles de comprender para muchas personas, pero que son y serán vitales para constituir una empresa “inteligente”, en línea con el siglo XXI: Big Data, Business Analytics, Ciberseguridad, Cloud, realidad aumentada, inteligencia artificial… Un desconocimiento que hace que muchas organizaciones todavía no le dediquen la atención que merecen, sobre todo en el ámbito de las pequeñas y medianas empresas.

Lo que es seguro es que la aplicación de la tecnología en la empresa, por la que todo estará interconectado, va a permitir obtener datos de los distintos procesos de la cadena de valor que a su vez serán transformados en información valiosa. Estos ‘inputs’ se pueden incorporar a un sistema de gestión integral inteligente centralizado (ERP) que facilitará la toma de decisiones para mejorar la eficacia de la organización.

La correcta aplicación de las nuevas tecnologías en las empresas genera una reducción de costes y un aumento de la productividad y de las ventas, según corroboran estudios de destacadas empresas como SAP o de consultoras como McKinsey. Pero los beneficios van más allá: una empresa “inteligente” cuidará al detalle la calidad de sus productos (tendrá más capacidad de reacción) y, gracias a la tecnología, será capaz de desarrollar nuevos productos y modelos de negocios que hasta ahora eran muy complejos de imaginar.

Las nuevas tecnologías ayudan, cada vez más, a la eficiencia energética, a una mayor flexibilidad, a una mayor seguridad o a poder hacer una analítica predictiva para optimizar procesos. Y, algo muy importante, facilitan que se ponga aún más el foco en el cliente al permitir analizar todos los datos e ‘inputs’ que se reciben a través de múltiples canales para darles mejor servicio.

Todo este desarrollo ya está repercutiendo en el mercado de trabajo. Y no solo por la mayor automatización de las fábricas gracias, entre otros aspectos, al uso de la robótica. El desafío de la transformación digital va a cambiar el perfil de los puestos de trabajo de muchas empresas, en consonancia con las nuevas necesidades que estén surgiendo, así como los métodos de trabajo, teniendo que ser cada vez más ágiles y adaptables. Un proceso que en muchísimas ocasiones requiere de una formación continua de los empleados: ante el cambio permanente (de escenario económico y de innovación tecnológica) el trabajador tendrá que reinventarse al mismo ritmo.

Afrontar este reto no es fácil y requiere, por parte de las organizaciones, de un compromiso que debe de partir desde la dirección para que se pueda irradiar esta necesidad de cambio a toda la empresa. Desde EDEM consideramos que este ámbito ha pasado de suponer una oportunidad a significar una obligación para el desarrollo e incluso la supervivencia de las organizaciones. Y, como se ha explicado con anterioridad, esta transformación de los negocios debe de ir acompañada de una formación de la plantilla antes estos nuevos retos.

Por ello, EDEM, junto a Sothis, empresa líder en España en los sistemas de información para la llamada Industria 4.0, y el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunitat Valenciana, quieren ayudar a través de El ABC de la Transformación Digital a que las empresas de nuestro entorno mejoren su competitividad y eficiencia, lo que redundará en una mejora de la economía y de la sociedad en su conjunto.

Artículo publicado originalmente en la revista Infoindustrial de julio de 2018

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