Todavía no han cumplido 25 años, pero todos tienen ya mucho que contar sobre el mundo del emprendimiento. Su historia es la de aquellos que atesoran ese «gen emprendedor» que se dispara en la adolescencia. Este espíritu les llevó a decidirse por estudiar el Grado ADE para Emprendedores de EDEM, el cual compatibilizaron con el lanzamiento de sus respectivos negocios.

Su bagaje, ya terminados sus estudios y con su startup en marcha, ya es suficiente para tener una visión clara sobre las dificultades y las complejidades que rodean al proceso de crear una empresa: han descartado ideas, han pivotado en sus proyectos, han cometidos grandes errores, pero también han conseguido esperanzadores éxitos. Es por ello por lo que finalmente pudieron acceder al programa Campus de la aceleradora e incubadora Lanzadera. Unos facturan ya cientos de miles de euros y otros tan solo unos pocos miles, pero todos tienen claro qué consejos trasladar a aquella persona que tiene en mente la idea de lanzar un nuevo negocio. Conozcamos los tips para emprender de estos jóvenes emprendedores:

Emilio Peña, a la izquierda

Emilio Peña, CEO de Flamingueo

Tras mi experiencia como alumno y emprendedor de EDEM, animo a todos los estudiantes a empezar un proyecto durante su carrera. Es la mejor forma de aplicar la teoría en un entorno “de poco riesgo”. Me gustaría transmitir algunos de mis aprendizajes:

  • Empieza cuanto antes. No hace falta acabar la carrera ni darle vueltas de más a una idea. Si has visto que la idea te parece buena, ejecútala y la respuesta de los primeros clientes te hará moldearla. Puede que sea para mejorarla o simplemente para darte cuenta de que no era tan buena.
  • Júntate con gente que te complemente. Crea un equipo con estudiantes de otras disciplinas: diseño, programación, producto… que ellos se encarguen de las tareas de tu proyecto que no controlas.
  • Prepárate para trabajar mucho. Emprender es una tarea que requiere mucha dedicación, debes estar dispuesto a renunciar a salidas con amigos, cenas y otros planes. Eso sí, la recompensa es enorme.

Cayetano Belso, exalumno del Grado ADE Emprendedores de EDEM

Cayetano Belso, CEO de Koroko

¡Arriésgate! No te quedes con la duda de saber qué hubiese pasado si hubieras perseguido tu sueño y hubieras llevado a cabo tu idea. Es momento de trabajar duro y poner en práctica todo el conocimiento aprendido durante años. Si algo he aprendido es que no todos los consejos valen para todo, ya que cada sector es un mundo y tú mismo eres quien debe averiguar cómo aplicarlos a tu proyecto. Es por ello que desde mi experiencia te diría:

  • Debes escuchar las opiniones de todo el mundo porque de todos tienes algo que aprender, pero solo tú debes decidir si algo le aporta a tu cliente, ya que eres quien mejor conoce tu negocio.
  • Pregúntate constantemente el porqué de las cosas, no todo esta inventado y siempre se puede mejorar.
  • No seas conformista, ¡las cosas cuestan mucho pero la satisfacción por el trabajo bien hecho lo vale!
  • Rodéate de gente que te haga crecer: si intentas hacerlo todo tú no llegarás muy lejos, busca compañeros que te complementen y te ayuden a recorrer el camino.

Borja Cusy, CEO de Tatuing

Si tuviera el placer de poder hablar con mi yo de hace 4-5 años, antes de adentrarme en el mundillo del emprendimiento, creo que me diría lo siguiente:

  • Te aviso: vienen curvas de infarto. Me apropio de una frase que me dijo mi compañero de clase y emprendedor, Alberto Centeno, y que no entendí hasta que comencé con Tatuing: «emprender es una montaña rusa«. Vaya que si lo es, habrá días en los que estarás en lo más alto y la sensación de victoria no te cabrá en el pecho, pero habrá otros en los que tocarás fondo porque las cosas no salen y te irás a casa cabizbajo. Disfruta de lo dulce y aprende de lo amargo.
  • Sé valiente y sal de la archiconocida zona de confort. Vas a tener que afrontar situaciones que no son como las cuentan en clase, que dan vértigo, que son de verdad. Es lo que hay, valor y al toro, sólo así podrás aprender y avanzar.
  • No hay un buen momento para emprender y nunca vas a estar lo suficientemente preparado. A emprender, como todas las cosas en la vida, se aprende emprendiendo. Nada más, disfruta del camino.

 

Victoria Falomir, cofundadora de Boonper

  • Toma las decisiones de la empresa en función de las necesidades del cliente. Ponte siempre en el lugar del cliente para tomar las decisiones, así disminuyes las probabilidades de cometer errores.
  • Empieza en pequeña escala pero piensa en grande. Boonper empezó con una colección de apenas 200 pares de zapatos. Gracias a ello pudimos saber si el cliente estaba dispuesto a comprar nuestro producto y aprendimos lo que realmente quería, pero siempre teníamos una perspectiva de futuro mucho mayor. Tenemos ambición pero siempre con los pies en la tierra. Es muy importante marcarse unos objetivos claros que alcanzar y ponerse un plazo de tiempo para cumplirlo.
  • Rodéate de gente buena, crea un equipo donde se complementen los unos con los otros y donde haya un buen ambiente de trabajo. Boonper lo fundamos dos compañeros de EDEM. Pablo y yo somos dos personas muy distintas, pero sabemos escuchar las ideas y las propuestas de cada uno. Eso hace que veamos distintas perspectivas de un mismo asunto.
  • Fórmate y aprende del sector en el que te riges. Nosotros tuvimos que aprender todos los procesos de producción del calzado. Nos ayudó mucho conocer el trabajo que realizan los artesanos en la confección del zapato para poder valorar nuestro producto y así conseguir venderlo de la mejor forma posible.

Alejandro Carrillo, en el centro de la imagen

Alejandro Carrillo, CEO de Ingame

  • Si quieres emprender, no esperes a terminar la carrera. Lánzate a por ello, con cabeza, y equivócate tantas veces como haga falta. Lo importante es saber aprender de los fracasos y mejorar para la próxima. De hecho, uno de nuestros lemas es “fracasa rápido y barato”. Es casi imposible dar con la tecla a la primera. Harás mil cambios con respecto a tu idea original y es posible que incluso modifiques totalmente el negocio como nosotros. No te aferres a tu idea inicial, pero cuando encuentres un valor diferencial no pierdas el foco.
  • Si tienes un negocio B2C, no olvides que hay que trabajar las redes sociales desde el principio, aunque no tengas aún nada que ofertar. Céntrate en una de ellas y olvídate del producto, a nadie nos gusta que nos hagan spam. Tienes que vender un estilo de vida y crear contenido que le pueda gustar a tu público. Escucha siempre a tus seguidores y utiliza a la comunidad para obtener feedback constantemente. Nosotros cometimos el gran error de lanzar un producto sin escuchar lo que realmente querían nuestros clientes. El tiempo que dediquéis a interactuar es tiempo que ahorraréis en desarrollo.