El Premio Nobel de Medicina Richard J. Roberts comparte en EDEM su faceta empresarial

El Premio Nobel de Medicina Richard J. Roberts ha protagonizado esta mañana un coloquio con investigadores, emprendedores, profesores y estudiantes universitarios en un aula de EDEM Escuela de Empresarios. En el encuentro, ha explicado cómo ha combinado sus facetas investigadora y empresarial a lo largo de su trayectoria profesional.

Roberts ha explicado cómo se inició a inicios de los años 70 en la investigación de las enzimas de restricción, claves para abrir las puertas de la genómica moderna y la biología molecular. En 1975 se funda New England Biolabs (NEB), empresa de la que actualmente es director científico, con el objetivo de “obtener beneficios para seguir haciendo investigación”. “Nunca hemos querido ser una gran compañía, limitamos nuestro crecimiento”, ha señalado.

“Nos hemos mostrado muy eficientes produciendo enzimas. Hemos tenido un crecimiento continuo todos los años, a excepción de 2001 por los efectos del ataque a las Torres Gemelas. Por ejemplo, el año pasado crecimos un 19 por ciento”, ha indicado. El galardonado ha sido presentado por Lucía Egea, directora del Centro Universitario EDEM, y por Javier Quesada, presidente ejecutivo de la Fundación Premios Rey Jaime I.

“Mi trabajo es mi hobby”

Como recomendación a emprendedores, ha resaltado que es importante que no se establezca una obsesión por el dinero. “En NEB queremos ser felices con lo que hacemos. Mi trabajo es mi hobby. Soy feliz haciendo mi trabajo”, ha destacado. “En la empresa no nos preocupamos por nuestros competidores, hay mucho por descubrir”, ha añadido. Desde su fundación, las enzimas de restricción son el primer producto comercial de NEB.

Así, ha animado a los emprendedores presentes en el aula a pensar en tecnologías “que hagan más fácil la vida a la gente”. “Utilizad la imaginación, hay miles de oportunidades y de ideas por sacar”, ha manifestado.

El científico ha aprovechado para recordar que hay que hacer frente a corrientes acientíficas que han arraigado mucho en Europa como las contrarias a las vacunas y a los transgénicos. “La vacunación es el mejor método, y más barato, para evitar las enfermedades. Las campañas antivacunación, muy presentes en canales como Facebook, son realmente estúpidas”, ha resaltado.

Richard J. Roberts obtuvo el Premio Nobel de Medicina en 1993, compartido con Phillip A. Sharp, por su trabajo sobre los intrones, fragmentos de ADN que no tiene nada que ver con la información genética. Pudieron describir que la información depositada en un gen no estaba dispuesta de forma continua, sino que se encontraba fraccionada. El hallazgo tuvo repercusiones en toda la biología eucariótica y fue de importancia crucial para interpretar la secuencia del genoma humano.

El científico está en Valencia como miembro del jurado de los Premios Rei Jaume I, el cual se reunirá mañana para la deliberación y el fallo de los seis galardonados. Dotados con 100.000 euros, una de las mayores remuneraciones de premios del país, los Jaime I se dedican a promocionar la ciencia y la investigación en España y reconocen el trabajo nacional en las categorías de Investigación Básica, Economía, Investigación Médica, Protección del Medio Ambiente, Nuevas Tecnologías y Emprendedor, este último patrocinado por EDEM.